Juntos, pero a la vez separados

Desde la temporada pasada, en el fútbol inglés, concretamente en Vicarage Road, hay una pareja de delanteros de moda: la formada por el atacante inglés Troy Deeney, que además es el capitán de los ‘Hornets’, y por el delantero nigeriano Odion Ighalo, ex del Granada y Udinese entre otros. Sin embargo, llama la atención la historia personal y profesional de Troy Deeney.

Primeros acercamientos al fútbol profesional

El «bueno» de Troy tuvo una oferta del Aston Villa cuando apenas era un adolescente, pero la rechazó. Finalmente, al cabo de unos meses, acabó firmando por el Chelmsley Town, un equipo ‘amateur’. En esos primeros meses, Deeney hizo 7 goles en un mismo partido, jugando aquel encuentro medio lesionado. Precisamente, aquel encuentro fue el que lo llevó a firmar pocos días después por el Walsall, equipo que a día de hoy milita en la Football League One. No obstante, el de Birmingham no debutaría hasta la temporada siguiente, ya que fue cedido al Halesowen Town. Allí, en los primeros partidos, no vimos al Deeney de hoy día porque en aquella etapa jugó de extremo y realizó pocos goles. En cambio, la llegada de Chris Hutchings al club lo cambió todo: Deeney empezó a jugar en la punta de ataque y anotó 9 goles en 12 partidos con el nuevo técnico en el cargo.

Deeney celebrando el gol ante el Chelsea. Foto via: watfordfc.com

Y explotó en el Watford

La temporada siguiente, ya en el Walsall, hizo 14 goles y fue ojeado por el Watford, donde fichó en agosto de 2010. Siguió anotando goles hasta junio de 2012, cuando tuvo que estar 3 meses en prisión por agredir en la cabeza a un hombre en una pelea. Tras aquel acto antideportivo, Deeney volvió con más fuerza que nunca y logró el ascenso a la máxima categoría del fútbol inglés con el Watford FC, consiguiendo marcar ochenta goles en más de doscientos partidos. Y así hasta el día de hoy.

Ighalo, una historia de superación

Con la llegada de Odion Ighalo en el mercado veraniego de 2014, el Watford juntó a ambos arietes. Meses después, la sociedad que están formando ambos jugadores es una de las parejas de moda en el fútbol inglés. El atacante nigeriano lleva, en la presente temporada, 13 goles en 18 partidos, convirtiéndose en una de las revelaciones de la temporada y uno de los delanteros más difíciles de defender.
Ighalo celebrando el tercer gol en Anfield. Foto via: watfordfc.com

Dónde y cómo están jugando

El Watford de Quique Sánchez Flores está jugando con un 4-4-2 con los ya mencionados en punta de ataque, donde ambos están destacando por sus goles. Sin embargo, es cierto que en lo colectivo hacen una gran labor presionando la salida de balón de los centrales e impidiendo el manejo cómodo del balón de los centrocampistas contrarios. Tienen características distintas, pues el inglés es un jugador más estático con un físico imponente e Ighalo tiene mayor punta de velocidad y más facilidad para el desborde, aunque, a decir verdad, ambos llevan el gol en las venas. Todavía es pronto para hacer balances positivos, veremos cómo acaban la temporada tanto ellos como su club, aunque no hay duda que están siendo una de las muchas notas positivas de esta edición de la Premier League.

Texto Escrito por Leandro (@Leandro7II)

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