Análisis del rival: la Gales del príncipe Gareth

Por Alejandro Sánchez (Madrid, España)
Por primera vez en una Eurocopa, Gales ha llegado a la fase final tras clasificarse en un grupo complicado con selecciones de la talla de Bélgica y Bosnia Herzegovina. El juego de los de Chris Coleman está bastante influenciado por su dibujo (3-5-2) y se basa a grandes rasgos en el poderío defensivo y el dominio de las transiciones ofensivas veloces catalizadas por un centro del campo muy bien dotado técnicamente (Ramsey, Allen…). Una selección cuales intereses principalmente son defendidos y encabezados por su jugador emblema, Gareth Bale.
En fase defensiva, los de Coleman están cimentados principalmente en un trío de centrales A. Williams, Ben Davies y Chester. Es en la figura de el capitán, Ashley Williams, en el que recae el rol de mayor importancia y es el principal sustento del entramado defensivo que principalmente se caracteriza por la contundencia y el dominio del juego aéreo. En cuanto a las principales funciones colectivas, la presión es constante sobre la zona de 3/4, el achique de espacios y la recuperación para iniciar las transiciones ofensivas y relanzar a sus jugadores de ataque.
Las transiciones ofensivas realizadas tras recuperaciones se dividen en dos actos primordiales: la elaboración y el ejecución.
El centro del campo de Gales, como antes decíamos, está compuesto por jugadores de una calidad enorme y su principal función es la de filtrar y canalizar el juego. Tienen como objetivo llegar a asociarse con Bale y entregarle el balón en las mejores condiciones posibles y antes de un posible repliegue contrario. Allen y Ledley serán los hombres que ayuden defensivamente con mayor asiduidad y por consiguiente los que entraran antes en contacto con el balón. Estos tendrán la función de bascular el juego y elegir la mejor opción, si eligen a ambos carrileros, el juego estará aún más verticalizado, en cambio si es Ramsey sobre el que descargan encontrarán mayor criterio a la hora de llevar el balón hacia delante y el dominio del carril central.
Ramsey es el jugador desequilibrante y asume el rol de todo-jugador, es decir, posicionalmente es el interior más adelantado, situándose en la mayoría de ocasiones pisando zona de tres cuartos, pero la gran inteligencia táctica que auna le permite elegir con criterio su situación sobre el campo y adaptarse según las necesidades de sus compañeros y el peligro rival. Flotando por toda la zona de 3/4 encuentrá su zona de confort y establece junto con Bale una asociación letal.
Gunter y Taylor, ambos de naturaleza laterales, se convierten en carrileros que se suman al centro del campo para fortalecer al mismo y ofrecer profundidad. Taylor quizás sea el que mayor carácter ofensivo tenga de los dos, este siempre ofrece una vía muy vertical de peligro actuando como extremo. Su función principalmente es oxigenar el juego, verticalizarlo y surtir continuamente el área de centros para que Gareth consiga conectar un cabezazo o rechace que atañe peligro.
Por último nombramos al mayor exponente ofensivo de este equipo, Gareth Bale. Es el jugador de mayor nivel, calidad y peligro, y en el dibujo de Coleman siempre está acompañado de un nueve puro que le flota y le apoya ante la adversidad de la línea defensiva rival (Kanu o Williams). Gareth se erige con ese rol de líder y tiene la función de desequilibrar el partido en cualquier momento marcando goles de todas las formas posibles y sirviendo como apoyo constante a sus compañeros a la hora de desahogar y repartir juego. El remate de cabeza sea quizás su arma recién adquirida y más peligrosa a la hora de medirse a cualquier gran selección.
En resumen, Gales es una selección que puede crearle bastante peligro a Inglaterra si consigue establecer sus líneas en la zona de 3/4, zona en la que jugadores clave como Ramsey y Bale crecen y en la que estos podrían hacerle un verdadero roto a una defensa inglesa algo desafortunada en los últimos encuentros.

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