Wayne Rooney, leyenda viva del Manchester United

Wayne Rooney, leyenda del Manchester United. Foto tiempoyforma.com

Manchester es una ciudad que para el mundo del fútbol ha alojado a muchas estrellas y leyendas. Este sábado, a ese cosmos de nombres, entró un hombre que de muy joven salió del lado azul de Liverpool, desde la cantera toffee, para llegar a un lugar en el que los sueños se volvían realidad bajo la tutela del gran Sir Alex Ferguson. Hablamos de Wayne Rooney, el capitán del Manchester United, quien de manera agónica visitando al Stoke City sacó el empate al minuto 94 y rompió el récord de goleo absoluto de Sir Bobby Charlton con un tremendo tanto de tiro libre que, más allá del resultado, puso a todo aficionado del fútbol a festejar.

Pero ¿quién diría que un chiquillo de 18 años traído con evidencias interesantes y fe, mayormente, podría dejar una marca insólita en el fútbol inglés? Nadie, absolutamente nadie tuvo esa idea cuando Wayne Rooney pisó por primera ocasión Old Trafford en 2004 tras llamar rotundamente la atención en la Euro 2004 de Portugal, siendo el hombre más joven en marcar en la justa continental con apenas 19 años y llegando a un equipo por demás ganador y grandioso, imponente en todas sus líneas y con una guía de época. Al ocupar el dorsal ‘8’, los aficionados del Manchester United y del fútbol inglés se hacían muchas interrogantes sobre el «bad boy», viendo en dónde podría encajar en el esquema de Sir Alex.

Wayne Rooney, con la selección inglesa.
Wayne Rooney, con la selección inglesa.

La pasada pregunta se resolvió de manera magistral un 28 de septiembre de 2004, cuando el oriundo de Croxteth marcó un triplete en su debut ante el Fenerbache en la segunda fecha de Champions 2004-05. Manchester, y en general Inglaterra, comenzaron súbitamente a entender por qué Rooney costó 26.5 millones de libras, pasando sobre el valor de tipos como Didier Drogba o Samuel Eto’o. Si bien la temporada de aquel United fue regular, sirvió para que el niño malo diera un aviso de sus capacidades y sus talentos, que serían potenciados a la larga con los compañeros que tenía, llámense Carrick, Scholes, Cristiano Ronaldo, Van Nistelrooy, Giggs y compañía.

En su segunda temporada, las cosas cambiarían cuando levantó su primer título como red devil al ganar la Copa de la Liga y obtener una segunda plaza en la Premier League. Sus actuaciones lo llevaron a ser considerado por Fabio Capello para encarar la Copa Mundial de Alemania 2006, justa en la que el cuadro de la rosa quedó en cuartos de final y con un Wayne Rooney (que si bien no anotó) que dejó buenas sensaciones y mostró al más alto nivel internacional de lo que era capaz.

Para 2007, Wazza se convertía en un jugador que dominaba mejor sus capacidades y se volvía más maduro, aunque sufrió una baja en su juego: sufrió una lesión de tobillo durante la temporada 2006-07, que le mantuvo desaparecido algunas jornadas. Sin embargo, en la siguiente temporada revalidó título de Premier League y además ganó la Champions League y el Mundial de Clubes de 2008, en donde Rooney fue considerado el mejor jugador del torneo. En ese momento realmente se vio que el niño malo llegado desde el Everton tenía algo serio en sus botines.

Para el siguiente año, el Manchester United lucía más feroz y en Inglaterra infundía miedo como pocos, con Rooney, Bervatov y Cristiano comandando la punta de un ataque que prometía ser de lo mejor de la década. Wayne Rooney resultó pilar en la obtención del doblete liguero cosechando la módica cantidad de noventa puntos en la Premier League y convirtiéndose en el vigésimo jugador del club en anotar 100 goles, esto en 2009, además de clavar cuatro en un mismo partido, esto ante el Hull City en el 2010. A lo anterior, le sumamos que en ese mismo año de justa mundialista -Sudáfrica 2010- the three lions fueron echados por paliza ante la Alemania de Löw con el polémico gol anulado de Frank Lampard en octavos de final.

Cuando Sir Alex Ferguson se marchó del equipo en 2013, dejó un legado de 27 años sobre los hombros de la institución, de los jugadores y del nuevo entrenador David Moyes, quien hizo que Rooney pidiera salir del club y que grandes del balompié europeo lo buscaran. Sin embargo, Moyes dijo que no era transferible y lo mantuvo como uno de los pilares de su equipo. Esto, a su vez, trajo la llegada de Louis Van Gaal al banquillo del teatro de los sueños para intentar recomponer el rumbo. Cuando el holandés fue nombrado entrenador, Nemanja Vidic salió del equipo y, por consecuencia, Rooney tomó el gafete de capitán con 30 años.

Esto representa un punto de inflexión en el juego, la carrera y el papel de Wayne Rooney en el equipo ahora es distinto. Ahora se resaltan mejor sus las cualidades de creador de juego y de imaginación ofensiva desde el medio campo, después de una Copa Mundial -Brasil 2014- y una Eurocopa -Polonia y Ucrania 2012- en las que Roy Hodgson lo puso a jugar, sorpresivamente y sirviendo como referencia para Van Gaal, detrás del delantero centro para darle otro enfoque al juego de Inglaterra y en donde consiguió un gol en todo el torneo.

Con 30 años, Rooney se hizo el líder del equipo en la cancha, el todólogo del ataque red y una figura de idolatría para Old Trafford. Un hombre que se acercaba al acecho de los récords más importantes del club, dejando atrás el del centenar de dianas en liga y en el club y yendo por el más grande, el que le vimos todos alcanzar el pasado sábado en Stoke con un sublime cobro de tiro libre que confirma la evolución, el crecimiento, la madurez, la inteligencia, las capacidades y el talento de aquel niño malo que llegó en 2oo4 desde el Everton, dándole entonces a Van Gaal y ahora a José Mourinho la facilidad de confiar en él para jugar una posición tan importante para sus esquemas (4-2-3-1) como lo es el mediapunta, encargado de ser la gran válvula de juego ofensivo y de tránsito de juego gracias a sus cualidades, pero sobre todo, cuando los momentos difíciles llegasen a escena, supiera guiar junto con otros líderes que han atravesado el club para salir antes.

Wayne Rooney, superó a Bobby Charlton como máximo goleador de la historia del Manchester United. Foto Emol.com
Wayne Rooney, superó a Bobby Charlton como máximo goleador de la historia del Manchester United. Foto Emol.com

250 goles, es una barbaridad. Lo visto en aquel minuto 94 el día 21 de enero de este año ha sido un momento mágico para para su ciudad natal, para Manchester, para el Manchester United, para Inglaterra y para el mundo del fútbol en general, pues se ha roto un récord que parecía ser irrompible y que ahora posee el hombre que se ha convertido en la más nueva y, por qué no, la más grande leyenda de todos los tiempos que pisará el césped del teatro de los sueños. Un Old Trafford que le vio crecer y volverse el ídolo más reciente de todos aquellos que seguimos y llevamos un pedazo del Manchester United en el corazón, y ahora, del mítico capitán, Wayne Rooney.

 

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