Southgate, Defoe y lo que viene para la selección inglesa

Walker, Vardy y Lallana celebrando uno de los goles ante Lituania.

Desde la eliminación en la Eurocopa 2016 contra Islandia, la FA tuvo problemas buscando quién tomara el cargo de seleccionador de los Three Lions. Muchos candidatos sonaron antes de nombrar al polémico Sam Allardyce, pero tras una victoria de último aliento contra Eslovaquia en eliminatorias para Rusia 2018, fue destituido del cargo por un escándalo en donde se beneficiaría por transferencias de la Premier League.

Tras la humillante salida de Allardyce, se anunció que Gareth Southgate tomaría el cargo por los siguientes 4 partidos de los cuales 3 eran de eliminatorias mundialistas contra Malta, Eslovenia y Escocia, y el último era un amistoso contra España. A pesar de un empate sin goles contra Eslovenia, los partidos contra Malta y Escocia fueron convincentes con victorias por 2-0 y 3-0 respectivamente. El amistoso contra España pintaba bien con una victoria parcial de 2-0 pero los goles de Iago Aspas e Isco Alarcón acabaron con la celebración de los ingleses, dejando un empate a 2 goles con un mal sabor de boca.

Después de los cuatro partidos, Southgate pareció la opción correcta para continuar en el banquillo de la selección y se le ofreció un nuevo contrato. El nacido en Watford de 46 años firmó por 4 años en el mes de diciembre con una cláusula para revisar el contrato tras el Mundial del 2018.

Los Three Lions tenían una nueva oportunidad para convencer más al público en esta fecha con un amistoso contra Alemania para despedir a Lukas Podolski de la Mannschaft y un partido de eliminatorias contra la débil selección de Lituania que actualmente ocupa el puesto 107 del Ranking FIFA. La convocatoria sorprendió por la aparición de Jermain Defoe por primera vez después de 4 años y Jake Livermore, quien ahora viste la camiseta del West Bromwich tras su paso por el Hull City y antes por el Tottenham, que sólo había tenido una aparición con la selección en un amistoso contra Italia en 2012. También destacó la aparición de Michael Keane, que jugó sus primeros minutos con la selección tras quedarse en la banca contra España en su primera convocatoria, además de los otros debutantes Nathan Redmond y James Ward-Prose.

El partido amistoso contra Alemania se trató de una celebración en el Signal Iduna Park para despedir al campeón del mundo Lukas Podolski, pero no evitó que pudiéramos analizar lo que Southgate está utilizando para convertir a Inglaterra en un equipo más competitivo. En su primer partido como el seleccionador fijo, Southgate decidió utilizar una línea de 3 defensas que no habían utilizado desde el 2006, colocando a los experimentados Chris Smalling y Gary Cahill acompañando al debutante Michael Keane. Livermore y Eric Dier se colocaron en la contención con Kyle Walker y Ryan Bertrand por los costados. Adam Lallana y Dele Alli se colocaron detrás del hombre en punta Jaime Vardy y fueron los que más fútbol generaron en la selección inglesa. A pesar de que ningún equipo jugó tan bien como podría, vimos a Inglaterra con formaciones ordenadas, un medio campo efectivo con Dier, Lallana y Alli jugando cómodos por estar en un esquema parecido al del Liverpool y al del Tottenham, y una defensa efectiva que se volvía de 5 cuando se retrasaban Bertrand y Walker para evitar que el histórico Lukas Podolski y el brillante joven Timo Werner pudieran atacar con comodidad. Fue tan sólo por un golazo de Podolski que Alemania pudo llevarse la victoria y el mismo alemán reconoció el trabajo de Southgate diciendo que «por primera vez en años, Inglaterra no juega como un equipo de rugby».

El partido contra Lituana presentaba un escenario diferente, los ingleses llegaron con el primer puesto del Grupo F en las eliminatorias para Rusia 2018. En sus primeros 4 partidos habían conseguido 3 victorias y un empate sin un sólo gol recibido. En este partido Southgate optó por un clásico 4-2-3-1 en lugar del experimental 3-4-2-1 que utilizó contra Alemania. La alineación también fue diferente, con John Stones acompañando a Michael Keane en la central, Oxlade-Chamberlain en la contención en lugar de Livermore, Raheem Sterling junto a Dele Alli y Adam Lallana en la parte de arriba, y el experimentado Jermain Defoe en lugar de Jaime Vardy en la delantera. Sólo hicieron falta 21 minutos para que Defoe apareciera en el área para anotar su primer gol con la selección después de 1465 días. Posteriormente Vardy sustituyó a Defoe y a los 6 minutos de su ingreso al terreno de juego, anotó el segundo gol que le dio a los Three Lions 3 puntos más para seguir con paso firme en las eliminatorias. Adam Lallana y Raheem Sterling generaron la mayoría del fútbol para los ingleses y dieron buenas sensaciones en un Wembley con menos público de lo habitual.

Hemos de recordar que la participación de Inglaterra en torneos no ha sido tan buena como en las eliminatorias. Prueba de esto fue la mala actuación en la Eurocopa 2016 tras una eliminatoria en donde ganaron todos sus partidos, recibiendo apenas 4 goles en el proceso. Antes de esto tuvieron una mala actuación en el Mundial de 2014 con 2 derrotas y un empate que los dejó fuera de octavos de final.

Con la ayuda de nuevas tácticas y la incorporación de nuevos jugadores, Southgate está dando nuevas y mejores impresiones en cada partido y esta fecha ha sido buena en cuanto a sensaciones. Faltaron Danny Rose, Daniel Sturridge, Wayne Rooney y Harry Kane en esta convocatoria y pueden ser útiles en futuras fechas antes de ir al Mundial del 2018 al que ya están prácticamente clasificados. Algunos consideran que Jermain Defoe debe ir al Mundial para que Inglaterra pueda tener alguna oportunidad. Su veteranía se puede combinar bien  con la nueva generación de jugadores que están surgiendo. También puede ser una buena manera de despedir a un gran delantero con una excelente trayectoria.

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