El antiguo Swansea

Leon Britton, técnico interino del Swansea City

Hace exactamente un año el Swansea City iba camino de completar la peor temporada de su historia en la Premier League: colistas en Liga, con un proyecto desgastado y dirigidos por un técnico interino sin experiencia, Alan Curtis, que sostuvo como pudo al equipo durante las dos jornadas que estuvo en el cargo. El conjunto galés parecía haber perdido la esencia de aquel antiguo Swansea que enamoraba a Inglaterra con su juego asociativo, aquel que llegó a jugar unos dieciseisavos de Europa League ante el Nápoles de Rafa Benítez y que levantó una League Cup. Al final la llegada de Paul Clement en enero salvó in extremis al equipo, olvidando así la progresiva decadencia que ha ido sufriendo el proyecto con el paso de los años. Sin embargo, doce meses después la historia se ha vuelto a repetir, y ahora la situación es incluso más dantesca que la anterior.

La desestabilidad se ha instalado en todo el organigrama del club. Sin entrenador, sin saber a qué juega y con la sensación de haber perdido toda oportunidad de remontar el vuelo, el Swansea va cuesta abajo y sin frenos hacia Championship. Los resultados no acompañan a un equipo que solo ha logrado tres victorias en Premier League esta temporada, pero tampoco lo han hecho ninguno de los cinco refuerzos que llegaron en verano (tras las salidas de Fernando Llorente y Gylfi Sigurdsson) por los que el club se gastó la friolera de 50 millones de libras: Roque Mesa, que ha vuelto a la titularidad en este mes de diciembre, sigue sin ser el jugador que triunfó en Las Palmas; Renato Sanches ha disputado un total de 530 minutos, repartidos entre sustituciones, en los que ha sufrido hasta abucheos por parte de la afición; Sam Clucas, compra más cara de la historia del Swansea (16,5 millones de libras), ha ido de más a menos, cayendo en el ostracismo en los últimos dos meses; Wilfred Bony sigue sin recuperar el nivel; y solo Tammy Abraham, cedido por el Chelsea, parece haber encontrado un hueco en el once titular.

Un cambio de estilo sin éxito

Leon Britton, actual capitán del Swansea City, ha tomado las riendas del equipo de forma interina después de la salida de Paul Clement hace una semana. Quizá Britton represente mejor que nadie los valores de aquel antiguo Swansea: en el club desde 2002, el capitán de los swans fue el eje central sobre el que se construyó aquel  proyecto que ideó Roberto Martínez y que continuaron Paulo Sousa, Brendan Rodgers y Michael Laudrup. Un equipo que revolucionó el fútbol inglés con su fútbol vistoso, alegre y asociativo y al que le llegaron a llamar Swansealona, por su increíble parecido al juego del FC Barcelona. Pero de ese Swansealona ya no queda nada.

¿Hay una razón clara a este progresivo cambio de identidad? Sí, la hay. Cuando el Swansea nombró a Garry Monk como entrenador en febrero de 2014, Huw Jenkins, presidente del equipo, apostó por realizar un cambio radical en el modelo de juego y en el apartado de fichajes. Del juego de toque se pasó a un estilo de juego más directo, más británico. El perfil de jugador que aterrizaba en el Liberty Stadium también cambió, adaptándose sobre todo al nuevo estilo del entrenador. Al principio el cambio funcionó, pero con la salida de Monk el club ha seguido apostando por entrenadores de ese perfil, incluso por entrenadores sin ningún tipo de experiencia en Inglaterra, como fueron los nombramientos de Guidolin y Bob Bradley.

¿De vuelta a los orígenes?

Desde 2014 han pasado siete entrenadores por el banquillo de los swansLa lista se hará más larga con el nombramiento del nuevo entrenador, que llegará en los próximos días a la ciudad galesa tras el «no» de Leon Britton a ejercer como entrenador del equipo hasta final de temporada. La navidad puede traer la permanencia o el descenso. Por eso, y viendo las decisiones que se han tomado en los últimos cuatro años, el Swansea tiene otra vez la posibilidad de tomar una de las dos posibilidades que el fútbol le presenta: apostar por un entrenador que continúe con este modelo de juego, o apostar por un entrenador que recupere el antiguo estilo de juego con el que el equipo pasó de jugar League One a hacerlo en la Premier League y en Europa. Herramientas para volver tiene, ya que Leon Britton se presenta, quizá, como una opción más que interesante para dirigir al conjunto galés en un futuro no muy lejano.

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*