La Inglaterra mundial: Copa del Mundo 1982

REPORTAJE SEMANAL SOBRE LAS PARTICIPACIONES DE INGLATERRA EN LA HISTORIA DE LOS MUNDIALES. HOY, ESPAÑA 1982.

Tras la Copa del Mundo 1970, Inglaterra comenzó la etapa más oscura de toda su historia. Tras su no clasificación para la Eurocopa del 72, llegó el primer golpe severo. Para estar en la Copa del Mundo Alemania 1974, el conjunto de las islas debía derrotar a Polonia en el último partido de la fase de clasificación. Sin embargo, los ingleses fueron incapaces de pasar del empate a uno.

Dos años más tarde repetirían fracaso quedándose fuera de la Eurocopa del 76. Y nada mejoraría de cara al Mundial del 78 en Argentina. Tras quedar encuadrados en el mismo grupo de Italia para la fase de clasificación, fueron los italianos los que obtuvieron la plaza para Argentina, dejando a Inglaterra en una pésima posición en el panorama del futbol mundial, donde había quedado relegado a un segundo plano en la última década.

Reencuentro en el 82

Favorecidos por el cambio de formato en la fase de clasificación -pasaban dos equipos por grupo en vez de uno-, Inglaterra se clasificó segunda por detrás de Hungría, a la que venció en el último partido para superar a una Rumanía que le puso las cosas muy difíciles a los ingleses. Su vuelta a la Copa del Mundo estuvo salpicada por la mala suerte de ubicarse en el grupo de la Francia de Platini y la Checoslovaquia de Panenka. Kuwait era la cenicienta del grupo.

Tras el debut contra Francia quedó totalmente demostrado que los ingleses iban muy en serio en esta Copa del Mundo. Con dos goles de Robson y uno de Mariner, Inglaterra venció por 3-1 y encarriló su pase a la siguiente ronda. Y más aún si cabe tras superar a Checoslovaquia por 2-0. En un último partido intrascendente, sumó dos puntos más -las victorias daban dos puntos por aquel entonces- e hizo pleno de victorias con un 1-0 a Kuwait.

Nuevo formato

La nueva configuración de la Copa del Mundo contaba con una nueva fase de grupos. Los dos primeros de cada grupo avanzaban de ronda para formar cuatro grupos de tres equipos. Los primeros de cada grupo acudirían a semifinales. Inglaterra quedó encuadrada en un grupo de la muerte, con la potente Alemania Federal y la anfitriona España.

Alemania Federal y España serían los escollos a superar para estar en semifinales.

Con la empate a cero frente a los centroeuropeos y la victoria de estos por 2-1 ante España, Inglaterra necesitaba vencer a los anfitriones por dos goles, o uno en caso de anotar tres o más. Los españoles ya estaban eliminados, pero su orgullo impidió que Inglaterra se llevara la victoria del Santiago Bernabéu, con un empate a cero que dejó a los ingleses fuera de semifinales, terminando el torneo en sexta posición.

La Italia de Paolo Rossi y Dino Zoff

A posteriori, no le vino bien a Inglaterra ser primera de grupo. Francia, que había quedado por detrás, tuvo un grupo mucho más accesible, con Austria e Irlanda del Norte. Los franceses pasaron fácil y se colaron en semifinales, junto a las potentes Alemania e Italia, y a la más que sorprendente Polonia de Boniek. Italianos y alemanes no dejaron lugar a las sorpresas, y se enfrentaron en una mítica final que encumbró a la selección italiana, llevada en volandas por su extraordinario guardameta Dino Zoff, y por los goles de Paolo Rossi, máximo artillero de aquella Copa del Mundo.

El Nuevo Diario

 

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